Apostol de la democracia

MI LUCHA NO ES PARA QUE CREAS EN MÍ Y EN MIS SUEÑOS, SINO PARA QUE CREAS EN TI Y EN TUS SUEÑOS Y LUCHES POR ELLOS

Apostol de la democracia
Maquio Clouthier

El 13 de junio de 1934 en Culiacán Sinaloa nació el líder político y empresarial Manuel de Jesús Clouthier del Rincón también conocido como Maquío. Miembro y candidato del Partido Acción Nacional a la Presidencia de la República en 1988, fue uno de los líderes políticos que más influyeron para los cambios democráticos que se dieron en México en las últimas décadas del siglo XX.

Es recordado por su personalidad y pensamiento claro y sencillo sobre el camino político, social y económico que debería de tomar el país: “El México que queremos es solidario, lo cual implica que, en lugar de lucha de clases, debe prevalecer la lucha contra la injusticia. Solidaridad, fincada en el diálogo permanente de todos los sectores y grupos entre sí y con el gobierno para formar una mística de trabajo y honradez; de justicia y equidad en las oportunidades. Solidaridad entendida como nuestra capacidad de conjuntar voluntades porque somos un pueblo maduro y respetable. Solidaridad que nos lleve a nacionalizar la política y hacer que todo mundo participe en ella, porque ésta es la actividad gestora del bien común y todos tenemos la obligación de procurarlo.”

«Mi lucha no es para que creas en mí y en mis sueños, sino para que creas en ti y en tus sueños y luches por ellos. Cuando hayas aprendido esto, habrá terminado la misión de Maquío».

Clouthier actuó como el coordinador del gabinete alterno hasta que falleció, junto con el diputado y dirigente panista Javier Calvo Manrique, el 1º de octubre de 1989, en un accidente automovilístico en el kilómetro 158+100 de la carretera México-Nogales, en el municipio de Culiacán, cuando ambos se dirigían al cierre de campaña de Humberto Rice, candidato panista a presidente municipal de Mazatlán. Para algunos no se trató de un accidente, inclusive corrió el rumor de que unos campesinos vieron cómo un helicóptero los embistió y al tratar el diputado Calvo de esquivarlo, chocaron con un camión y murieron instantáneamente. Es curioso que en la documentación oficial existan incongruencias respecto a la hora del accidente, si fue pasadas las nueve o a las diez y media de esa mañana, según las distintas declaraciones registradas.

Al entierro en Culiacán asistieron miles de personas, sus más allegados, entre ellos: Dionisio Garza Sada, Mauricio Fernández Garza, Concepción Guadalupe Garza, Ingrid Fiehn, Fernando Canales, Raúl Monter, Alberto Fernández Ruiloba, Javier Livas y Rafael Rangel Sostmann; así como los políticos Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas, Luís H. Álvarez, Elías Villegas, Vicente Fox y el secretario de Gobernación Fernando Gutiérrez Barrios, entre los más destacados.

Federico Arreola escribió (El Norte): ”tu muerte va a servir bastante, porque está resultando una lección de civismo: tú, que no tenías necesidad; tú, que resolviste a tiempo tu problema económico, que decidiste hacer política en el único bando en que la política honra: la oposición, que no buscabas el poder, sino la democracia, que no tenías más interés que el aportar algo a la comunidad.”

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